Archive for August, 2008

Infoxicación, neurobiología y diseño de información

Saturday, August 23rd, 2008

Introducción
El crecimiento de la información es exponencial: en los últimos 5 años se generó más información que en todos los años anteriores de la humanidad, y todos los indicadores no hacen más que afirmar que irá en aumento. Este incremento presenta serios y nuevos problemas aún no resueltos.

Por un lado, existe una marcada desigualdad en el acceso a la información, abriendo así una gran brecha tecnológica e informacional, y que precisamente el 90% de los “internautas” sean de países industrializados marca la pauta de aquella problemática (Ford, 2003). En el mismo sentido, así como en algunas partes se “goza” por estar hiperinformados, hay algunos investigadores que reconocen que existen altos niveles de hipoinformación, esto es, no cuentan con la información socialmente necesaria.

La velocidad de circulación de la información, además, afecta una instancia fundamental: la reflexión (Lash, 2005). Ante aquello visto, leído u oído ya no queda tiempo y espacio para reflexionar. Por tanto, en tal contexto surgen problemáticas aún no resueltas:

- infoxicación dada por la imposibilidad de “digerir” semejante cantidad de información;
- déficit atencional ante estímulos info-comunicacionales o la imposibilidad de captar los mismos;
- reconfiguración del entramado de conexiones cerebrales acorde a los niveles de informacionalización actuales.

Las siguientes líneas comenzarán describiendo la evolución de la información, el conocimiento, y sobre los saltos cognitivos y neurobiológicos que ha experimentado el ser humano, para luego explicitar como a través del diseño de información se puede mejorar la comprensión de nuestro mundo y de sus problemáticas.

Por Juan Ignacio Visentin

Bajar el texto completo: Infoxicación_visentin.pdf

Lev Manovich, La nueva vanguardia de los media

Saturday, August 23rd, 2008


manovich

El artículo de Lev Manovich analiza la singularidad de la revolución de los nuevos media comparándola con la revolución vanguardista en el diseño, el cine y las artes visuales que tuvo lugar en los años diez y veinte. El autor argumenta que las técnicas vanguardistas de los años veinte se transformaron en convencionalismos del software y la interfaz del ordenador, y reivindica que, en realidad, los nuevos media representan una nueva vanguardia para la sociedad de la información, aunque utilicen formas modernas anticuadas. Si la vanguardia de los años veinte surgió con formas nuevas para los nuevos media de la época (fotografía, cine, la nueva imprenta y tecnologías arquitectónicas), la nueva vanguardia de los media presenta formas radicalmente innovadoras de utilización de los media ya existentes. Así, las técnicas informáticas de acceso a los media, manipulación y análisis de los mismos constituyen la nueva vanguardia.

Durante los años veinte varios artistas, diseñadores, arquitectos y fotógrafos europeos publicaron varios libros que incluían en su título la palabra nuevo: La nueva tipografía (Jan Tschichold), La nueva visión (László Moholy-Nagy), Hacia una nueva arquitectura (Le Corbusier). Aunque nadie, al menos que yo sepa, publicó un libro titulado El nuevo cine, en esencia todos los manifiestos escritos por cineastas franceses, alemanes y rusos durante esa década constituyen dicho libro: una llamada de atención en favor de un nuevo lenguaje cinematográfico, ya fuera el montaje, el cinéma pur (también conocido como cine absoluto) o la photogénie. Del mismo modo, a pesar de no estar expuesta en ningún libro, en el campo del diseño gráfico también tuvo lugar una verdadera revolución visual que lo convirtió en un nuevo diseño gráfico (Aleksander Rodchenko, El Lissitzky, Moholy-Nagy, etc.).

En los años noventa la palabra nuevo volvió a aparecer. Pero ahora no estaba vinculada a media concretos, como la fotografía, la imprenta o el cine, sino a los media en general. El resultado fue el término nuevos media. Este término se usaba como una manera rápida de referirse a las nuevas formas culturales que dependían de los ordenadores digitales para su distribución: CD-ROM y DVD-ROM, sitios web, juegos de ordenador y aplicaciones de hipertexto e hipermedia. Pero, más allá de su significado descriptivo, en parte el término también llevaba consigo la misma promesa que animaba los libros y manifiestos de los años veinte que acabamos de mencionar: la promesa de una renovación cultural radical. Si los nuevos media representan de hecho la nueva vanguardia cultural, entonces ¿cómo podemos entender su relación con los anteriores movimientos de vanguardia? Tomando como punto de partida los paralelismos ya señalados, este artículo pretende observar la relación de los nuevos media con las vanguardias de los años veinte. Se centrará sobre todo en los lugares donde las actividades de vanguardia de los años veinte se desarrollaron con mayor radicalidad: Rusia y Alemania.

El lector puede preguntarse si es legítimo comparar una revolución tecnológica con una revolución artística. Sin embargo, si volvemos la vista atrás, hacia los años veinte, nos damos cuenta de que, desde el punto de vista de hoy en día, todas las innovaciones clave de entonces se llevaron a cabo en el ámbito de lo que en su día eran los nuevos media: la fotografía, el cine, las nuevas técnicas arquitectónicas y las nuevas técnicas de impresión. La nueva visión era el lenguaje del media fotográfico, la escuela soviética del montaje y el lenguaje clásico del cine eran los nuevos lenguajes para el media cinematográfico, la nueva tipografía (Tschichold) era el nuevo lenguaje del media impreso, la nueva arquitectura (Le Corbusier) era el nuevo lenguaje para el media espacial (es decir, la arquitectura). En consecuencia, lo que se compara aquí son los nuevos media de principios del siglo XX y los nuevos media al comienzo del siglo XXI.

Lev Manovich es profesor adjunto en el Departamento de Artes Visuales de la Universidad de California, San Diego, donde enseña Arte y teoría de los nuevos media. Es autor de The Language of New Media (MIT Press, 2001), Tekstura: Russian essays on visual culture (Chicago University Press, 1993) así como de muchos artículos que han sido publicados en más de veinte países. Se han escrito más de 40 críticas sobre The Language of New Media y el libro está siendo traducido al italiano, coreano y chino. Manovich nació en Moscú donde estudió Bellas artes, Arquitectura e Informática. En 1981 se trasladó a Nueva York, donde obtuvo un máster en Ciencia cognitiva (Universidad de Nueva York, 1988) y un doctorado en Estudios visuales y culturales en la Universidad de Rochester (1993). Su tesis doctoral, “The engineering of vision from constructivism to computers”, traza los orígenes del ordenador, relacionándolo con la vanguardia de la década de 1920. Manovich trabaja con el ordenador como artista, animador, diseñador y programador desde 1984. Entre sus proyectos artísticos se encuentran Little Movies, el primer proyecto de película digital diseñada para el Web (1994), Freud-Lissitzky Navigator, un software conceptual para navegar por la historia del siglo XX, y Anna and Andy, una novela que se reproduce en tiempo real (2000).

La versión en español de este artículo fue publicada en diciembre de 2002 en: http://www.uoc.edu/artnodes/esp/art/manovich1002/manovich1002.html

Artículo completo en PDF: La Vanguardia como Software

La emergencia de un lenguaje visual global

Saturday, August 23rd, 2008

Dave Gray

Por Dave Gray

Hace dos millones de años surgieron las primeras civilizaciones claramente reconocibles como humanas. Esos primeros individuos -llamados Homo Erectus, u «hombre de pie»- construían y utilizaban herramientas complejas, formaban sociedades, migraban a lo largo de grandes distancias, dominaban el fuego y cocinaban alimentos, todo ello sin palabras. Estos primeros humanos tenían el 80 % de la capacidad cerebral de los humanos modernos, pero a pesar de ello les era biológicamente imposible hablar. Se comunicaban de manera visual, a través de gestos, observación y mímica. No fue hasta mucho más tarde -25.000 años atrás- que se hizo manifiesta en las pinturas realizadas en cuevas una habilidad humana avanzada para dibujar y pintar, como los bellos y famosos ejemplos de Altamira, en el norte de España.

Posteriormente, hace 6.000 años, apareció la escritura. El papel -como era de esperar– fue inventado por un administrativo unos 4.000 años más tarde. La combinación de escritura y papel permitió compartir información compleja entre puntos muy distantes. Por ejemplo, los exploradores podían dibujar y compartir mapas, esbozos y detallados registros de sus descubrimientos.

La industria editorial nació en 1440, cuando Gutenberg inventó la imprenta. Por primera vez, las palabras escritas se podían producir en masa, lo que abarató los libros. Gracias a la imprenta, las palabras eran mucho más fáciles de reproducir que las imágenes: con apenas 100 caracteres alfanuméricos se podía transmitir casi cualquier cosa en la mayoría de las lenguas escritas, mientras que una imagen requería ser creada de manera única. También existían otras restricciones: las palabras debían disponerse con cuidado en líneas y columnas. De vez en cuando, se podían insertar imágenes para ilustrar el texto, pero todo debía estar minuciosamente colocado de acuerdo con una cuadrícula.

La imprenta dio lugar a una poderosa industria. Las monarquías se desmoronaban gracias a que la voz del pueblo, a través de panfletos y opúsculos, podía por fin competir con las voces de sacerdotes, reyes y reinas. La era industrial de la edición llegó a su punto culminante con la inmensa industria global del entretenimiento de finales del siglo XX. En la actualidad, gigantes del entretenimiento como Fox, Viacom, Disney o Sony dominan la cultura global porque controlan la mayor parte de lo que la gente ve u oye. A su vez, esto les proporciona un gran poder de influencia sobre lo que el mundo piensa y siente. Pero esta circunstancia tiene los días contados y las corporaciones lo saben. En el siglo XXI, la comunicación ha entrado en la era digital. El poder del sector editorial, como el de la informática, se abarata a marchas forzadas, hasta que llegue un punto en que serán tan baratos y estarán tan extendidos como el papel hoy en día.

Todo empezó en 1984, cuando Apple presentó el ordenador Macintosh y la novedosa interfaz gráfica de usuario (conocida por la sigla inglesa GUI). Por vez primera, la gente de a pie podía interactuar visualmente con un ordenador mediante ventanas, iconos, carpetas y papeleras. Personas que nunca se habían considerado afines a la informática tenían acceso ahora a una poderosa herramienta para sus tareas creativas que les permitía conseguir cosas que nunca antes habían podido hacer. Finalmente cualquiera podía convertirse en editor: con muy poca inversión la gente era capaz de diseñar sus propias tarjetas de visita, catálogos, logotipos e incluso revistas. Este fenómeno, que horrorizó a los editores profesionales, recibió el nombre de «autoedición». «El mundo nunca volverá a ser igual», dijeron. «Sin formación profesional, la gente abusará de este poder». Y tenían razón. Proliferaron los malos diseños. Los logos mal diseñados, los folletos mal diseñados, las newsletters mal diseñadas o las revistas mal diseñadas acabaron siendo la norma, cuando antes habían sido la excepción.

La edición implica tanto la creación como la distribución de la información. La revolución de la autoedición había resuelto el problema de la creación, pero, en 1984, para distribuir una revista todavía se necesitaba imprimirla y enviarla, y para distribuir un video era necesario emitirlo. Y eso resultaba caro. Sin embargo, en 1991 Tim Berners-Lee inventó otra revolución en la comunicación visual: el explorador web. En la actualidad, gracias al explorador, cualquiera puede publicar sus ideas por lo que cuesta la conexión a Internet. El precio de crear y publicar información se está reduciendo rápida e inexorablemente hasta cero.

La industria editorial se ha apoyado en la indolencia de la gente, en su consentimiento a dejarse llevar y en su deseo de recibir información; el mismo error que la autoridad establecida lleva cometiendo desde el principio de los tiempos. No tienen en cuenta un hecho crucial: la habilidad para jugar con herramientas potencia la alfabetización, y cuanto más alfabetizada esté la gente, más se implicará.

Los niños juegan con papel y lápices para aprender a dibujar y escribir. De la misma manera, a medida que la gente ha ido jugando con ordenadores, ha desarrollado sus capacidades de comunicación visual y, interactuando con herramientas de comunicación digital, como Internet, ha visto potenciada su alfabetización visual.

Hoy volvemos a ser libres. Paradójicamente, ahora que todo se ha visto reducido a ceros y unos, la imaginación es nuestro único límite. Resulta interesante que continuemos constriñéndonos a la cuadrícula cuando ya no es necesaria. Las convenciones de la imprenta, que en el pasado liberó las ideas permitiendo su producción en masa, se han transformado en la actualidad en una prisión.

¿Qué nos depara el futuro? Observemos a los niños. En los setenta empezamos con los videojuegos y, a pesar de que entonces no éramos conscientes de ello, estábamos aprendiendo a interactuar con las tecnologías digitales. Estábamos aprendiendo las habilidades de coordinación manual y visual que necesitaríamos para emplear los ordenadores de los ochenta.

Los juguetes de hoy son las herramientas del mañana: blogging, podcasting, photosharing, videoblogging… Esos son los primeros indicios. La gente graba sus propias películas y hace públicas sus ideas ante el mundo. Con cada año que pasa, la tecnología se vuelve más barata y fácil de usar.

Lo que estamos observando hoy en Internet es la emergencia de una auténtica cultura global, una cultura que se comunica visualmente. Personas de todo el mundo se divierten con juguetes de pensamiento visual («visual thinking»), con lo que la alfabetización visual se va incrementando poco a poco. Estamos en el proceso de aprender a comunicarnos visualmente; estamos siendo testigos de la emergencia de un lenguaje visual global.

Dave Gray: CEO y fundador de XPLANE y experto en Comunicación Visual.
Artículo original publicado en If Innovación

Entrevista a Francisco Varela

Saturday, August 23rd, 2008

En 1981, dos científicos norteamericanos recibieron el Premio Nobel por contribuciones a una teoría que ya se ha vuelto insostenible. La neurología y la biología se desarrollan con tanta rapidez que el honorable Comité Nobel ya casi no puede acompañarlas. Mientras tanto, los nuevos conocimientos obligaron a apartarse de los clichés provistos por la física. Grande ha sido el mérito del biólogo Francisco Varela, cuyos trabajos científicos marcaron este camino de rumbo. Parece ser, que los seres vivientes no siguen ciegamente las presiones adaptativas, impuestas por una dura realidad externa. Tanto para la célula, el cerebro humano o para la historia de la evolución toda rige más bien el que una vez cumplidas las exigencias básicas de la vida, los sistemas vivientes gozan de plena libertad de crearse su propio mundo.

Según Francisco Varela el paradigma del procesamiento de la información domina la ciencia desde mediados de la década del ‘50, cuando la computadora se convierte en una poderosa herramienta para la investigación.

Este modelo tuvo su utilidad además, por cuanto ofreció por primera vez una metáfora acerca de cómo tenían lugar la percepción y el pensamiento en el cerebro humano. ?Pero tarde o temprano, el desarrollo científico alcanza un punto de saturación en el cual la teoría agota sus posibilidades y comienza a frenar el avance propio de conocimientos. ?Admitiendo que el sistema nervioso procese información como una computadora, deben existir un Input y un Output perfectamente definidos; entre ambos sucede algo que es útil, que es adaptativo o algo similar. Si bien esto parece bastante esclarecedor, hay numerosos experimentos que demuestran las limitaciones de este modelo, siendo demasiado simplista para interpretar el funcionamiento del sistema nervioso. ?Las investigaciones clásicas sobre los llamados detectores de propiedades “específicos del sistema visual” (por las cuales recién el año pasado fue otorgado el Premio Nobel a David Hübel y Thorsten Wiesel), intentaron, por ejemplo, clasificar las células nerviosas según las propiedades de los estímulos externos, frente a los cuales éstas reaccionarían con una sensibilidad particular, por e

jemplo líneas, ángulos o direccion es de traslación. Se suponía, que determinados grupos de células nerviosas se responsabilizaba en la extracción de la información externa. Al conocerse más detalladamente las reacciones de las células nerviosas, más claro resultó que era imposible clasificarlas por su sensibilidad frente a determinados factores ambientales. Su forma de actuar, en cambio, parecía mucho más específica, determinada por el modo en que se hallaban entrelazadas entre sí, es decir, por su coherencia interna. Las células nerviosas parecen actuar mucho más como filtros especiales, muestran resonancia frente a determinados diseños de actividad configurados por otras neuronas, pero no reaccionan frente a características especiales provenientes de algún estímulo externo.

Bajar Entrevista completa en PDF: varela_francisco_entrevista

Nuevo site de Red InfoDesign

Sunday, August 17th, 2008

Desde el año 2004 conformamos un equipo de investigación sobre el Diseño de Información en la Carrera de Diseño Gráfico de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires. El desafío era poder desarrollar nuevas investigaciones que encontraran nuevos campos disciplinares desde la comunicación visual y el diseño gráfico hacia el InfoDesign o InfoDiseño.

En las últimas décadas, el Diseño de Información (InfoDesign) se ha ido perfilando como un área estratégica de las producciones visual-verbales del Diseño Gráfico contemporáneo. Campos tan disímiles como los sistemas de representación científica, la comunicación periodística de la actualidad, la generación de documentos públicos y privados son sólo algunas de sus aplicaciones estratégicas en el diálogo actual entre ciudadanos, consumidores, Estado, medios y empresas. Sin embargo, a pesar de su fuerte gravitación en la configuración de la subjetividad contemporánea, aún no ha recibido en el medio local, la reflexión sistemática que requiere. Este proyecto se propone desarrollar una producción teórica que avance en la caracterización del Diseño de Información, colaborando además a la conformación de una teoría del diseño dinámica y aglutinadora de las demandas actuales del campo del Diseño Gráfico.

Parte sustancial de los antecedentes fueron desarrollados en el marco del proyecto de Investigación “El Infodesign en la producción y la presentacion de conocimientos. Aplicación y desarrollo de un caso de estudio en redes acádemicas de investigación”, dirigido por Esteban Javier Rico y co-dirigido por Nicolás Pinkus de la Secretaría de Investigaciones en Ciencia y Técnica. Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo. Universidad de Buenos Aires. ( Resol. CD 276/04). Sin duda, decantan en este último trabajo, las reflexiones desarrolladas en el marco del Ubacyt Bienal  A020 “Nuevos modos de producción y de lectura para la gráfica convencional y digital” dirigido por María Ledesma (SICyT - Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo) y de la investigación desarrollada por Esteban Javier Rico “Nuevas tecnologías de la información y de la comunicación en la enseñanza del diseño”  llevada a cabo dentro del marco de la beca del Programa NuevaTec-FADU para la mejora de la enseñanza de conocimientos tecnológicos en Arquitectura y Diseño, en el Departamento de Investigación Multimedial de la Universidad Maimónides, Buenos Aires.

Esperamos que este espacio en la red permita el intercambio entre los interesados de esta área temática, pueden contactarnos al correo electrónico abajo indicado.